Felicidad, ¿elocuente o sugerente?
Y aquí estoy una vez mas intentando escribir y no sé si lo logre. La verdad es que siempre he escrito para sacar todo aquello que me atormenta, pero creo que dentro de todo este equilibrio que he logrado en los últimos meses, pues nada, por lo que se me hace complicado esto de escribir.
Tengo un sin fin de blogs donde dicen lo bien que me siento y en verdad no se si reflejan este sentir tan elocuente.
Desde ya hace unas semanas decidí que la felicidad tiene que acompañar mi vida, pero ya no sólo interiormente, puesto que aunque esto es lo más difícil, ya lo he logrado. Pero ahora quiero que esa felicidad se note desde dentro hasta fuera. Quiero tener una sonrisa siempre reflejada en mi cara, en mis palabras, en mis actos. Y lo estoy logrando, por que muchos me han dicho que qué me he hecho, ya que dicen tengo algo diferente, y sí, es justo eso lo que escribí hace unos instantes lo que me ha hecho cambiar y verme diferente.
La vida es esta loca realidad que me invita a disfrutarla sin pensar. Todo cambia, todo pasa y por algo será, cada vez confirmo más lo que quiero y eso es tan bueno.
Me encuentro aquí, escribiendo esto con una sonrisa dibujada en la cara, y no puedo parar de hacerlo, sonreír es algo tan fácil y tan poco constante que en realidad no se por que nos cuesta tanto trabajo.
El futuro se vislumbra muy diferente, pero que futuro no lo es. La estabilidad de la vida así como la felicidad son en realidad estados tan diversos y tan ajenos a lo estipulado, que es maravilloso cuando no sólo los vives si no que además los aceptas como son.
Hoy tuve una charla con 2 personas que hicieron de esta particular forma de estar, todavía más genial. La primera fue Blanquis, tenia tanto que no hablaba con ella que, en verdad es magnífico el saber que la gente te quiere y que a pesar de la destancia, sigues ahí. Es increíble esa sensación de pertenencia, de arraigo hacia gente tan maravillosa como ella.
La otra persona fue Diana, quien me dijo muchas cosas conocidas, pero la realidad del por que me hizo el día, no fue por el hecho de lo que me dijo, si no del cómo me lo dijo. Fue escuchar a mi madre, me dijo exactamente lo que mi madre hace algún tiempo, pero no solo las palabras si no la forma, la entonación, fue exactamente igual. Increíble pero cierto.
Y si como dice la canción, “puede ser que la vida me guíe hasta el sol”, y hasta donde quiera, la verdad es que feliz la acompaño a donde sea.
Tengo un sin fin de blogs donde dicen lo bien que me siento y en verdad no se si reflejan este sentir tan elocuente.
Desde ya hace unas semanas decidí que la felicidad tiene que acompañar mi vida, pero ya no sólo interiormente, puesto que aunque esto es lo más difícil, ya lo he logrado. Pero ahora quiero que esa felicidad se note desde dentro hasta fuera. Quiero tener una sonrisa siempre reflejada en mi cara, en mis palabras, en mis actos. Y lo estoy logrando, por que muchos me han dicho que qué me he hecho, ya que dicen tengo algo diferente, y sí, es justo eso lo que escribí hace unos instantes lo que me ha hecho cambiar y verme diferente.
La vida es esta loca realidad que me invita a disfrutarla sin pensar. Todo cambia, todo pasa y por algo será, cada vez confirmo más lo que quiero y eso es tan bueno.
Me encuentro aquí, escribiendo esto con una sonrisa dibujada en la cara, y no puedo parar de hacerlo, sonreír es algo tan fácil y tan poco constante que en realidad no se por que nos cuesta tanto trabajo.
El futuro se vislumbra muy diferente, pero que futuro no lo es. La estabilidad de la vida así como la felicidad son en realidad estados tan diversos y tan ajenos a lo estipulado, que es maravilloso cuando no sólo los vives si no que además los aceptas como son.
Hoy tuve una charla con 2 personas que hicieron de esta particular forma de estar, todavía más genial. La primera fue Blanquis, tenia tanto que no hablaba con ella que, en verdad es magnífico el saber que la gente te quiere y que a pesar de la destancia, sigues ahí. Es increíble esa sensación de pertenencia, de arraigo hacia gente tan maravillosa como ella.
La otra persona fue Diana, quien me dijo muchas cosas conocidas, pero la realidad del por que me hizo el día, no fue por el hecho de lo que me dijo, si no del cómo me lo dijo. Fue escuchar a mi madre, me dijo exactamente lo que mi madre hace algún tiempo, pero no solo las palabras si no la forma, la entonación, fue exactamente igual. Increíble pero cierto.
Y si como dice la canción, “puede ser que la vida me guíe hasta el sol”, y hasta donde quiera, la verdad es que feliz la acompaño a donde sea.

1 Comments:
Da la impresión que a pesar de ser un sentimiento muy buscado y poco logrado, la felicidad se esparce, se expande y se contagia, al grado de sortear un oceano de distancia, alegremente comparto el sentimiento, bien por vos, y mi felicidad aumenta al saber que otras personas, ante todo queridas, también lo están logrando. Mantenerse, es lo que sigue. K&H.
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