Los Nueve Galacticos
Hoy me topé con una quiniela, me hizo recordar tantas cosas. Lo primero que recordé fue las veces en que quedábamos de vernos los mismos de siempre, ese cuarteto que tanto añoro y recuerdo. Como era costumbre, Frida y yo ya íbamos tarde por estar esperando a Pablo en casa de Frida y Fer seguramente ya estaba en el metro Mixcoac, el punto de reunión de siempre. Han pasado cuatro años de eso y aún recuerdo la primera frase que compartí con Frida “¿Eres de tal grupo?”, desde aquella vez hasta ahora jamás dejamos de hablarnos y de saber la una de la otra. La bolita se fue conformando hasta que quedamos los nueve. Era sumamente divertido.
El primer año de la prepa lo cursamos en el billar que estaba cerca de la escuela. El segundo, nos acercamos un poco mas a la institución educativa, ya que lo cursamos en el deportivo que estaba justo a un lado. Entre “a las orillas del mar…”acompañada de la guitarra de Orta disfrutábamos de los partidos de fucho. Tercero fue divertido auque diferente. Frida ya no estaba con nosotros por aquello del área y el novio. Pero los ocho restantes, no la pasábamos tirados en las escaleras criticando gente, platicando, cantando, y siempre resistiéndonos a entrar a clases, pero no dijera alguien “hay casa libre”por que aún antes de terminar la frase ya nos encontrábamos en la puerta organizando y contando el poco dinero con el que contábamos para suministrarnos de alcohol. Los martes de tianguis eran algo fenomenal. Nos salíamos a ver que nos gustaba y por nuestro típico desayuno: sincronizadas y un jugo, y si éramos muy ricos un cocktail de frutas enorme para todos. Si nos había gustado algo o nos habíamos quedado con hambre llegaba el típico taloneo, organizado por lo general por Alejandro, que siempre se pintaba sólo para las locuras. Locuras como aquella en la que Fer salió volando por los aires y cayó al suelo logrando un escándalo tal, que todos salimos despavoridos a escondernos detrás de las pilas, mientras la gente aplaudía la caída de Fer.
La primera fiesta de cumpleaños de Frida, su fiesta sorpresa en Telepizza, Las trajineras del segundo cumpleaños donde mientras Chuvaca vomitaba justo delante de Rocío, ella enjuagaba sus lágrimas y se quitaba la sed que le provoca su peda y su llanto. El tercero, en aquel antro de Insurgentes donde uno de los pretendientes de Fefi casi le rompe la cara a Pablo por mandarle flores a su novia.
La vez del tour en bicicleta donde a Krosty se le poncho la llanta y medio camino estaba que se la llevaba pifas por su llanta ponchada mientras todos nos reíamos. O cuando Alejandro se puso aquella peluca y se ponía a cantar Jacuna-matata. O aquel intercambio donde todos salimos en boxers y Pecha en tanga, que Alex y yo buscamos con mucho entusiasmo. Y que gracias a eso y a todas nuestras reuniones en aquel Vip’s ya se reservan el derecho de nuestra admisión.
Las pedas, ¡benditas borracheras ! que nos poníamos, donde unos bailaban con una pelota inexistente y se tiraban al pasto; donde otros vomitaban en la entrada del Callejón, y otros gritaban “yo me quiero quedar aquí” encontrándose a la mitad de Insurgentes. Y como olvidar a las que se ponían a hacer reverencias ante la imagen de un papa, y claro está los besos entre amigos que la verdad es re cagado. Y como dejar atrás los tequilas mientras cantas una rola de Alanis. O la mega peda donde casi me llevo un ojo, todo por no agarrarme bien de un árbol, árbol que no existía. Aquella donde al compás de las campanadas la gente cambió de un estado de perfecta sobriedad a uno de completa embriaguez.
Siempre estábamos para el desmadre, pero ante todo logramos una enorme complicidad. Ese poder platicar de todo desde las estupideces más grandes, hasta el problema más importante que teníamos.
Ese tiempo quedó ya muy atrás, la quiniela que me encontré fue aquella que elaboramos justo antes de salir de la prepa. En ella pusimos muchas cosas, que poco a poco se han ido convirtiendo en realidades. Los nueve hemos tomado rumbos muy distintos. En ocasiones sabemos algo sobre alguno y muy rara vez nos hemos juntado.
Los nueve galácticos se han ido transformando poco a poco. Han dejado de jugar con una pelota inexistente, para jugar a la pelota con una niña que me imagino debe ser preciosa. Dejando de filosofar, para sacar cuentas de lo que ha sido la vida en este tiempo. Comunicándose aunque quizá no unos entre otros, pero siguiendo ese camino de la foto, la radio, y el trabajo. Preparando sinfín de comidas de toda clase de lugares del mundo. Abogando por un mundo mejor y relacionándose con otros lugares otros espacios, y yo, siguiendo lo que la distribución y el posicionamiento de mi vida me va dando, esperando un día de estos, poder volver a recordar todo esto, por que sin duda recordar es volver a vivir, y como lo he vivido hoy. Imaginando quizá que un día de estos, volveré a ver el reloj y sabré que ya se me ha hecho tarde. Tomando el teléfono, marcar y saber que Frida aún no ha salido, que Pablo por supuesto no ha llegado y Fer que, aunque salió tarde de su casa, aún así llegó a tiempo al metro Mixcoac el punto de reunión de siempre…

1 Comments:
Nosotros éramos 6 y nos hacíamos llamar "La banda caliente". Daría lo que fuera por volver a ese tiempo con esas personas, pero hoy soy tan feliz que prefiero dejarlo como un bonito... el mejor de los recuerdos. Quien sabe, tal vez esta historia que inicia en la otra orilla del charco puede llegar más allá de lo que abarca la imaginación.
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